“Siempre esperamos respuestas de un maestro, pero las respuestas las dan los profesores, no los maestros. Los maestros simplemente destruyen tu mente; aunque parezca que te están respondiendo, nunca te responden. Son elusivos. Tú preguntas algo, ellos hablan de otra cosa. Tú preguntas de A, ellos hablan de B. pero son muy persuasivos, muy seductores. Hablan de B, y te convencen de que tu pregunta ha sido contestada. Pero tus preguntas son tontas, no pueden ser contestadas, son irrelevantes. Así que un maestro nunca contesta a las preguntas. Te da la sensación de que las está contestando, pero lo que realmente está haciendo, es quitar la tierra bajo tus pies. La verdadera intención es que tu mente caiga, colapse. Él te empujará para que caigas. No habrá ni preguntas ni respuestas. La función de un maestro, es conseguir que en ti, haya silencio; sólo entonces habrá tenido éxito contigo”
Osho


